Tras la fría escarcha,
la cálida mirada
que escapa apabullada
por la regia marcha.
Cuando el fuego no prende mecha
y la máscara desenmascara,
cuando el alma no sale cara
aunque esté llena de brechas.
Cuando el silencio no escucha
y la oscuridad no ciega.
Si huerto no siembra en la vega,
si el pie va libre de babucha.
Si el clavo en planta no clava
y me destierra de vereda.
Cuando no duela la espuela
ni apruete al cuello la esclava.
Desangre puro en las cavas
por la seguridad esquiva.
Espero que esto lo escriba
quien complete cómo acaba.
En el pecho, concava
una agoní ardiente
si sin mandíbula muerde el diente
la lengua queda demacrada.
Siguiendo la propia saga
dictaminada por la soga.
Manos que la nuca ahogan
como en boca romana exceso de paga.
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